Por: Redacción
Estados Unidos vivió este 18 de octubre una de las manifestaciones más multitudinarias de los últimos años, con millones de personas movilizándose en más de 2,500 ciudades para protestar contra lo que consideran una deriva autoritaria del presidente Donald Trump. Bajo el lema “No Kings”, ciudadanos de todas las edades se congregaron en lugares emblemáticos como Times Square, el National Mall, Grant Park y cientos de plazas en ciudades pequeñas. Las pancartas llevaban mensajes como “La Constitución no es opcional”, “Nada es más patriótico que protestar” y “Resistir al fascismo”.
La jornada fue organizada por una coalición de más de 300 organizaciones civiles, sindicatos, grupos estudiantiles, ambientalistas, comunidades migrantes y colectivos de derechos humanos. En muchos lugares, el ambiente fue festivo, con bandas musicales, disfraces inflables y una enorme pancarta con el preámbulo de la Constitución que los manifestantes firmaban como acto simbólico de defensa democrática. En otros puntos, la protesta tomó un tono más solemne, con vigilias, lecturas públicas y testimonios de personas afectadas por políticas migratorias, recortes sociales y censura.
Los organizadores denunciaron la militarización de ciudades, redadas antiinmigrantes, recortes en salud y educación, y ataques a la libertad de expresión. También se criticó la concentración de poder en el Ejecutivo y el uso de decretos para evadir controles legislativos. En Puerto Rico, más de 30 organizaciones se unieron frente al Tribunal Federal en Hato Rey para rechazar la colaboración de la gobernadora Jenniffer González con las políticas de Trump. Allí se leyó un manifiesto que afirmaba: “No somos colonia ni súbditos. Somos pueblo con dignidad”.
La protesta fue cubierta por medios internacionales como El País, Clarín, El Nuevo Día y Primera Hora, que destacaron la magnitud de la movilización y el carácter transversal de la convocatoria. Analistas políticos señalan que esta jornada podría marcar un punto de inflexión en el debate público sobre el futuro democrático del país. Algunos incluso la comparan con las históricas marchas por los derechos civiles de los años 60.
La jornada del “No Kings Day” se ha convertido en un símbolo de resistencia democrática, marcando un precedente en la historia de movilizaciones ciudadanas en Estados Unidos.

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Donald Trum es un cáncer para la humanida
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