
Por: Francisco J. Cartagena Méndez
“Papá,
mamá, escuchen mi silencio. Observen los moratones de mi rostro y de mí cuerpo.
¿Acaso no han notado que he cambiado y que mi comportamiento es diferente?
Necesito que se den cuenta de lo que me está sucediendo. Es algo de lo que me
da mucha vergüenza hablar, y también tengo mucho miedo. Me duele deciros que he
pensado varias veces en acabar de una vez por todas con este sufrimiento, y así
encontrar el descanso eterno. Estoy tan cansando de escucharles decir que soy
diferente, que ya hasta creo que estoy en el lugar equivocado. Ayúdame Papá,
ayúdame Mamá, yo solo quiero ser feliz”
Según la Organización
Mundial de la Salud, la Violencia se
define como: “el uso intencionado de la fuerza física o el poder, la amenaza o
el hecho, contra uno mismo, contra otra persona o contra un grupo o una
comunidad, que puede producir o tiene una alta probabilidad de provocar una
lesión, muerte, daño psicológico, afectar el desarrollo o generar privaciones”.
Explica Ortega, (2005)
que Bullying es una palabra inglesa que ha sido aceptada mundialmente para
referirse al acoso entre iguales (compañeros); es definido como una forma
ilegítima de confrontación de intereses o necesidades en la que uno de los
protagonistas ––persona, grupo, institución–– adopta un rol dominante y obliga
por la fuerza a que otro se ubique en un rol de sumisión, causándole con ello
un daño que puede ser físico, psicológico, social o moral.
Existen varios tipos de
Bullying o Acoso Escolar que, en muchas ocasiones, aparecen de manera
simultánea:
-FÍSICO: empujones, patadas, agresiones con objetos, etc.
Este tipo de violencia suele darse con más frecuencia en primaria.
-VERBAL: insultos y motes, menosprecios en público (sobre
todo resaltando defectos físicos). Este tipo de Bullying es el más habitual.
-PSICOLÓGICO: minan la autoestima de la víctima y
fomentan su sensación de temor.
-SOCIAL: el aislamiento del menor del resto del grupo.
Sobre el perfil de los
agresores, por lo general, estos poseen una situación social negativa, siendo
incluso rechazados por la mayoría de compañeros, aunque están menos aislados
que las víctimas y tienen amigos que le apoyan y colaboran en su conducta violenta.
La Tendencia a la Violencia y al abuso de la fuerza se hace presente. Por lo
regular tienen escasas habilidades sociales, baja tolerancia a la frustración,
dificultad para cumplir normas, relaciones negativas con los adultos y bajo
rendimiento escolar.
VÍCTIMA PASIVA
-SITUACIÓN DE AISLAMIENTO. Con frecuencia la víctima no
suele tener muchos amigos entre sus compañeros, y presenta dificultades de
comunicación y baja popularidad.
-CONDUCTA MUY PASIVA. La victima refleja miedo ante la
violencia y manifestación de vulnerabilidad, alta ansiedad, mucha inseguridad y
muy baja autoestima. Existe una gran tendencia a culpabilizarse de su situación
y a negarla por considerarla vergonzosa.
Este tipo de victimas crean una cierta orientación a
relacionarse con adultos, casi siempre relacionada con posible sobre-protección
por parte de la familia.
VÍCTIMA ACTIVA
- Situación social de aislamiento e impopularidad.
-Tendencia a actuar sin elegir la conducta más adecuada a
cada problema, empleando conductas agresivas, irritantes y provocadoras. A
veces mezclan su situación de víctima con la de agresor.
-Su rendimiento escolar es mucho peor que el de las
victimas pasivas.
-Muy frecuentemente parecen haber tenido en su primera infancia un trato
familiar hostil o abusivo.
- Con bastante frecuencia son niños hiperactivos.
El asunto del acoso escolar
ha sido fuertemente discutido en los medios de comunicación y en las redes
sociales en los últimos años. El equipo de Psicólogos, pedagogos y expertos en
derecho jurídico de ONG LGBT ESPAÑA actualmente brinda ayuda a niños y niñas de
diversas nacionalidades, que en este mismo momento están siendo víctimas de
Bullying.
Además en Estados Unidos,
el Presidente Norteamericano Barack Obama, realizó un vídeo en la página web de
la Casa Blanca como parte del proyecto It
Gets Better. Por su parte, la primera dama, Michelle Obama, atribuye ese
tipo de comportamiento acosador al ejemplo que dan los padres, que en la
mayoría de los casos, es seguido por los hijos.
Craig y col, en 2009
informaron que la prevalencia del acoso escolar en 40 países con muestras
nacionales representativas fue de 8.6 a 45.2% en varones y 4.8 a 35.8% en
mujeres. Además, fueron identificados como agresores el 10.2%, como víctimas el
12% y como víctima-agresor el 3%. Las consecuencias del Bullying para la salud
general de los individuos, son a nivel de la salud mental, el suicidio y las
hospitalizaciones psiquiátricas (Gini & Pozzoli, 2009).
En España, datos del año
2015 sugieren, que entre un 5 y un 10% de los alumnos de entre 10 y 15 años
sufre acoso escolar grave, una situación que se debería afrontar, según los
especialistas, con un sistema educativo que promueva la convivencia en las
aulas. Este porcentaje, que trasladado como ejemplo a la Comunidad de Madrid,
supone entre 13.000 y 14.000 niños los que están siendo víctimas de acoso
escolar, denominado Bullying (Diario El Mundo, 2015).
En México las cifras son
preocupantes, ya que dice la OCDE que cada año, casi 19 millones de los 26
millones alumnos en dicho país, han sufrido algún tipo de violencia en la
escuela.
Las personas homosexuales
representan un grupo muy vulnerable al acoso escolar. La homofobia refiere a la
aversión u odio contra las personas pertenecientes a la comunidad LGBTT
(Cartagena, 2014). La homofobia es consecuencia del discurso fundamentalista y
religioso extremista.
Algunas de las principales
consecuencias de la homofobia y el acoso escolar son: sufrimiento, afección
psicológica, efecto negativo en las relaciones interpersonales, aislamiento,
sentimientos de culpa, depresión y posibles suicidios. Además la homofobia
fomenta la agresión o los asesinatos en contra de las personas gays.
En Ong Lgbt España y en la Fundación Acción Social
Inclusiva, creemos que la diversidad humana refiere que somos diversos en torno
a físico (la manera en la que nos vemos) ya sea delgados, con sobrepeso,
algunos con espejuelos, deformaciones congénitas, entre otros aspectos.
Además dicha diversidad humana incluye
diferentes orientaciones sexuales (Homosexuales, Heterosexuales, Lesbianas,
Bisexuales, Transexuales y Transgéneros). Es importante que los padres hablen
con sus hijos sobre el Bullying, así como interesarse por buscar información
que les permita identificar si sus hijos e hijas están siendo víctimas del
acoso escolar y actuar a tiempo.
Todo país debe poseer
política pública para hacerle frente al acoso escolar. La creación de folletos
informativos y campañas mediáticas que fomenten el respeto en las escuelas
(resaltando que las diferencias no deben ser motivo de burla o agresiones), así
como sobre aquellos recursos que las víctimas del Bullying pueden emplear para
poder fin a su sufrimiento, son solo algunas acciones meritorias.
Si eres o has sido víctima
de Bullying, te pedimos que no atentes contra tu vida. Vive, porque estás aquí
para cumplir un propósito. No hay otro ser humano que merezca tus lágrimas o el
que termines con tu vida, sólo porque su ignorancia es tanta, que te molesta o
te intenta humillar.
“Quedarnos de brazos cruzados o
callados ante el Bullying, será la consecuencia de otra noticia más, en la que
narren que un niño o niña se quitó la vida por causa del acoso escolar”.
Pasos a seguir por los
padres cuando su hijo o hija sufra Bullying (Datos de Ong Lgbt España):
1- Conseguir que el menor o la menor cuente todo lo que
le está sucediendo, no poniendo en duda nada sobre su versión de los hechos.
2- Dirigirse al centro de estudios y solicitar una
entrevista con el Director del centro, el jefe de estudios, y el tutor escolar
del menor. Explicar el problema, y solicitar una entrevista mediada por la
dirección del centro con la familia del agresor.
3- Si los pasos anteriores no solucionan el problema,
dirigirse a los servicios sociales de la zona donde resida la víctima, y
solicitar entrevista con los trabajadores sociales y Psicólogos, los cuales
estudiaran el caso, y servirán de apoyo al menor.
4- En última instancia, y si los pasos anteriores no son
efectivos, deberán dirigirse mediante escrito al defensor del menor, y formular
denuncia en el juzgado de menores contra: La dirección del centro escolar, el
tutor escolar del menor, el agresor, y la familia de este si son conocedores
del problema y no actúan.
Publicado como colaboración en el Proyecto
Cinematográfico Internacional ‘Por Un
Futuro Sin Violencia’,
ONG Lgbt España, 2016.
Actualización 2026 — Opinión del autor con referencias institucionales
Diez años después, el bullying en España ya no puede esconderse bajo el mismo velo de silencio que denuncié en 2016. Aunque las instituciones han ampliado protocolos y campañas, la cultura sigue mostrando una resistencia profunda a nombrar la violencia cotidiana cuando esta amenaza la imagen de normalidad que muchos prefieren preservar. Mi lectura de 2026, apoyada en informes recientes de UNICEF, es que el país reconoce mejor el problema, pero aún lucha contra una tradición social que minimiza la humillación, protege al agresor desde la burocracia y convierte el silencio en una forma sofisticada de complicidad. El desafío ya no es la falta de evidencia, sino la falta de voluntad para transformar una cultura que tolera el daño mientras celebra la corrección política.
En Puerto Rico y Estados Unidos, el panorama revela una tensión distinta pero igual de urgente. En la isla, los informes del Departamento de Educación de Puerto Rico muestran un aumento en los casos reportados y una mayor formalización de protocolos de intervención, pero también evidencian que el acoso se entrelaza con desigualdades económicas, migración forzada y traumas comunitarios que amplifican su impacto. En Estados Unidos, las estadísticas del U.S. Department of Education – National Center for Education Statistics (NCES) confirman que el bullying y el cyberbullying continúan en ascenso, especialmente en poblaciones racializadas y jóvenes LGBTQ+. Mi interpretación es que, aunque el sistema estadounidense reconoce y documenta la violencia con mayor rapidez, también produce nuevas formas de acoso digital que superan la capacidad de respuesta. En 2026, el reto no es solo proteger a las víctimas, sino reconstruir culturas que no conviertan la crueldad en entretenimiento ni la exposición pública en sentencia social.
Fuentes consultadas
UNICEF. (2025). Violencia escolar y acoso entre pares: Informes globales y regionales. UNICEF.
https://www.unicef.org/es/violencia-infantil (unicef.org in Bing)
Departamento de Educación de Puerto Rico. (2025). Protocolos de intervención y reportes de incidentes de acoso escolar. Gobierno de Puerto Rico.
https://www.de.pr.gov
National Center for Education Statistics. (2025). Indicators of School Crime and Safety: Bullying and Cyberbullying Statistics in the United States. U.S. Department of Education.
https://nces.ed.gov
Ortega, R. (2005). Violencia escolar en
Nicaragua. Un estudio descriptivo en escuelas de primaria. En Revista Mexicana de Investigación Educativa,
26, vol. X.