sábado, 19 de septiembre de 2026

Administración Trump elimina restricciones sobre emisiones de centrales eléctricas y enfrenta demanda ambiental

 

Por NotiDigitalPR
19 de septiembre de 2026

La administración del presidente Donald Trump eliminó gran parte de las restricciones federales destinadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas que utilizan carbón y gas natural. La decisión, anunciada el 14 de septiembre por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), revierte disposiciones adoptadas en 2024 durante el gobierno de Joe Biden y representa un cambio sustancial en la política federal para controlar la contaminación climática del sector energético.

El administrador de la EPA, Lee Zeldin, anunció la derogación durante una reunión ministerial sobre energía del G20 celebrada en Houston, Texas. La agencia argumentó que las regulaciones anteriores imponían costos elevados a la generación eléctrica y dificultaban el desarrollo de infraestructura energética. Según sus estimaciones, la eliminación de gran parte de las normas permitiría ahorrar aproximadamente 310,000 millones de dólares, aunque esa cifra corresponde a una proyección gubernamental y no a un ahorro ya realizado.

La reglamentación derogada formaba parte de los estándares federales de contaminación por carbono establecidos en 2024. Entre sus disposiciones figuraban requisitos dirigidos a reducir las emisiones de centrales existentes alimentadas con carbón y de determinadas instalaciones nuevas de gas natural, incluidos estándares vinculados con tecnologías de captura y almacenamiento de dióxido de carbono. La EPA formalizó la derogación parcial mediante una regla publicada en el Registro Federal el 17 de septiembre.

La EPA propone eliminar las restricciones restantes

La administración Trump acompañó la derogación con una segunda iniciativa que busca retirar las normas federales restantes sobre emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas. Esta propuesta también plantea revisar los fundamentos jurídicos y científicos utilizados por la EPA para regular la contaminación climática del sector bajo la Sección 111 de la Ley de Aire Limpio (Clean Air Act).

A diferencia de la derogación parcial ya aprobada, esta segunda medida todavía se encuentra en etapa de propuesta reglamentaria. La EPA anunció un proceso de comentarios públicos antes de adoptar una determinación final. De completarse, ampliaría el alcance de la desregulación federal sobre las emisiones climáticas de las plantas que utilizan combustibles fósiles.

La decisión se inserta en la política energética de Trump, orientada a ampliar la producción nacional de energía y reducir restricciones sobre industrias vinculadas con el carbón y el gas natural. El gobierno sostiene que estas acciones favorecerán la confiabilidad del sistema eléctrico y contribuirán a contener los costos energéticos, mientras organizaciones ambientales cuestionan que sus proyecciones económicas consideren adecuadamente los efectos de la contaminación sobre la salud y el clima.

Organizaciones ambientales llevan la controversia a los tribunales

El rechazo a la decisión federal se convirtió rápidamente en una controversia judicial. El 17 de septiembre, una coalición de organizaciones ambientales y de salud pública presentó una demanda ante el Tribunal Federal de Apelaciones para el Circuito del Distrito de Columbia, con el propósito de impugnar la derogación de los estándares de contaminación por carbono.

Entre las organizaciones participantes figuran el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales (NRDC), la Asociación Estadounidense del Pulmón, la Asociación Estadounidense de Salud Pública, el Consejo para el Aire Limpio, Clean Wisconsin y el Fondo de Defensa Ambiental. Las entidades sostienen que la EPA está abandonando obligaciones legales relacionadas con la protección de la salud pública y el medioambiente.

Meredith Hankins, directora jurídica federal de asuntos climáticos del NRDC, cuestionó que la agencia eliminara los estándares sin establecer una protección sustitutiva. La organización argumentó que la Ley de Aire Limpio y los precedentes del Tribunal Supremo exigen atender la contaminación climática procedente de las principales fuentes industriales de emisiones. La validez de los fundamentos utilizados por la EPA será parte de la controversia que deberá examinar el tribunal.

Por su parte, Earthjustice advirtió que la derogación debilita las herramientas federales para enfrentar las emisiones de las centrales eléctricas en un contexto de temperaturas extremas, incendios forestales y tormentas intensas. La organización también rechazó la propuesta adicional de retirar los fundamentos que permiten regular los gases de efecto invernadero de estas instalaciones.

Una decisión con implicaciones climáticas y sanitarias

Las centrales eléctricas alimentadas con combustibles fósiles constituyen una fuente importante de dióxido de carbono, uno de los principales gases responsables del calentamiento global. La eliminación de los estándares puede permitir que determinadas instalaciones continúen operando sin realizar las reducciones de emisiones que exigía la reglamentación anterior, según las preocupaciones expresadas por especialistas y organizaciones ambientales.

El debate también comprende la salud pública. Aunque el dióxido de carbono no debe confundirse con contaminantes atmosféricos como el material particulado o los óxidos de nitrógeno, la operación de centrales que utilizan carbón y gas puede generar distintas emisiones simultáneamente. Por ello, los grupos que impugnan la decisión advierten que prolongar la operación de instalaciones altamente contaminantes podría tener consecuencias adicionales para las comunidades expuestas.

La controversia enfrenta dos planteamientos sobre el futuro del sistema energético estadounidense. La administración Trump defiende la reducción de obligaciones regulatorias como mecanismo para ampliar la oferta eléctrica y disminuir costos. Las organizaciones demandantes sostienen que esa política traslada riesgos ambientales y sanitarios a la población y debilita la capacidad federal para responder al cambio climático.

La resolución judicial de la demanda y el desarrollo de la propuesta para eliminar las restricciones restantes determinarán el alcance futuro de la regulación federal sobre las emisiones climáticas del sector eléctrico estadounidense. Entretanto, la decisión del 14 de septiembre ya modificó una parte sustancial del marco regulatorio establecido apenas dos años antes. 

Periodismo Independiente con Propósito. 


Fuentes documentales principales

 

1 comentario:

  1. Donald Trump es un cáncer, le provoca demasiado daño a la humanidad

    ResponderEliminar

Cuando la derecha y la izquierda chocan: el pueblo se desangra entre insultos que no construyen país - Francisco El Jimagua

  Por: Francisco El Jimagua Cartagena Méndez Columnas de Opinión | NotiDigitalPR  En el Puerto Rico actual, resulta entristecedor observ...