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Por Francisco El Jimagua Cartagena Méndez
2 de noviembre de 2026
La Habana, Cuba. — En medio de una profunda crisis económica, alimentaria y energética, Cuba continúa recibiendo asistencia internacional para sostener servicios esenciales y atender las necesidades de su población. China se ha convertido en uno de los principales protagonistas de esta cooperación mediante donaciones de arroz, sistemas de energía solar y un paquete de asistencia financiera valorado en 80 millones de dólares.
Las iniciativas forman parte de una relación bilateral que ha adquirido mayor relevancia ante los prolongados apagones, las dificultades para importar combustible y alimentos, y las restricciones económicas y financieras impuestas por Estados Unidos a la nación caribeña.
China compromete 60,000 toneladas de arroz y 80 millones de dólares
En enero de 2026, el presidente chino, Xi Jinping, aprobó un nuevo programa de asistencia emergente que incluye 60,000 toneladas de arroz y recursos financieros equivalentes a 80 millones de dólares. El anuncio fue comunicado al presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, por el embajador de China en La Habana, Hua Xin, durante un encuentro oficial celebrado el 20 de enero.
La nueva asistencia se sumó a un programa anterior de 30,000 toneladas de arroz, cuya primera entrega, de 4,800 toneladas, fue recibida en La Habana el 19 de enero. Las autoridades cubanas anunciaron que el alimento sería distribuido gratuitamente entre la población.
Estos programas buscan aliviar las dificultades de abastecimiento en un país que enfrenta una marcada reducción de su capacidad productiva agrícola y limitaciones para adquirir productos en los mercados internacionales.
Los 80 millones de dólares aprobados por China están dirigidos principalmente a equipamiento eléctrico y otras necesidades urgentes. Aunque la aprobación del paquete ha sido confirmada, no se dispone de información pública suficiente para establecer que la totalidad de los recursos haya sido desembolsada o ejecutada.
Miles de sistemas solares para enfrentar la crisis energética
La cooperación china también comprende la entrega de sistemas fotovoltaicos destinados a viviendas rurales, centros de salud, instalaciones de atención a emergencias, guarderías y otros servicios comunitarios.
En agosto de 2026, Cuba recibió un segundo donativo de 5,000 sistemas solares, destinado a comunidades de los 169 municipios del país.
Posteriormente, en septiembre, se informó sobre la llegada de otro lote de 5,000 sistemas, transportado en aproximadamente 200 contenedores. Los reportes de ese mes lo identificaron como el tercer donativo de esta magnitud desde noviembre de 2025.
En conjunto, las entregas reportadas apuntan a una cooperación que podría alcanzar 15,000 sistemas fotovoltaicos. Sin embargo, la recepción de equipos no significa necesariamente que todos se encuentren instalados y funcionando.
La iniciativa resulta especialmente importante para las comunidades alejadas de las redes eléctricas y para instalaciones que necesitan mantener servicios básicos durante los apagones.
China también participa en proyectos de generación solar de mayor escala, distintos de los sistemas individuales, como parte de los esfuerzos para diversificar la matriz energética cubana y reducir su dependencia de combustibles importados.
El bloqueo estadounidense y sus consecuencias para Cuba
La crisis cubana se desarrolla bajo el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde comienzos de la década de 1960, cuyo alcance fue ampliado mediante diferentes disposiciones legislativas y administrativas.
Las restricciones afectan las relaciones comerciales y financieras de Cuba con entidades estadounidenses y, en determinadas circunstancias, con empresas y bancos de terceros países. Las autoridades cubanas sostienen que estas medidas encarecen las importaciones, dificultan el acceso a financiamiento y obstaculizan la adquisición de combustibles, medicamentos, alimentos y tecnología.
Washington, por su parte, defiende las sanciones como un instrumento de presión sobre el Gobierno cubano y vincula su política a exigencias de cambios políticos y respeto de los derechos humanos.
La situación se agravó durante 2026 con nuevas presiones estadounidenses sobre el suministro de petróleo a la isla, que contribuyeron a intensificar la escasez de combustible y las interrupciones del servicio eléctrico.
El bloqueo no constituye el único factor de la crisis. Cuba también enfrenta problemas estructurales de producción, infraestructura deteriorada, dificultades de gestión económica y escasez de divisas. No obstante, las restricciones externas añaden obstáculos al comercio, la financiación y la recuperación de servicios esenciales.
La ONU vuelve a reclamar el fin del bloqueo
El 28 de octubre de 2026, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó nuevamente una resolución que reclama el levantamiento del embargo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.
La resolución obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Fue la trigésima cuarta ocasión en que la Asamblea General se pronunció contra estas restricciones desde 1992.
Aunque la resolución no tiene carácter vinculante y el respaldo internacional disminuyó respecto al año anterior, su aprobación mantiene vigente el reclamo de una parte mayoritaria de los Estados miembros para poner fin a las medidas.
La ONU también ha expresado preocupación por los efectos extraterritoriales de determinadas disposiciones estadounidenses, particularmente cuando afectan las relaciones económicas de terceros países con Cuba.
Otros países mantienen la cooperación con el pueblo cubano
China no es el único país que ha proporcionado asistencia a Cuba durante la crisis.
México ha enviado cargamentos humanitarios de alimentos y productos de primera necesidad. Durante febrero de 2026 se reportaron dos operaciones de ayuda que incluyeron frijoles, leche en polvo y artículos de higiene, transportados mediante embarcaciones de la Marina mexicana.
Rusia, otro de los principales socios internacionales de Cuba, suministró aproximadamente 100,000 toneladas métricas de petróleo, cuyo cargamento llegó a finales de marzo. El combustible permitió aliviar temporalmente las dificultades energéticas, aunque las necesidades nacionales superan ampliamente el volumen recibido.
Vietnam también ha mantenido una destacada cooperación solidaria. Durante 2025, una campaña organizada por la Cruz Roja vietnamita movilizó aportaciones ciudadanas para apoyar a la población cubana. En diciembre de ese año, la organización informó que la recaudación había alcanzado aproximadamente 656,700 millones de dongs vietnamitas, mediante una iniciativa que combinó solidaridad popular y cooperación institucional.
España ha proporcionado alimentos, artículos de higiene y equipos solares para instalaciones sociales y sanitarias. La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo también ha canalizado recursos a través del Programa Mundial de Alimentos y la Organización Panamericana de la Salud.
Por su parte, la Unión Europea anunció en julio de 2026 una asignación humanitaria adicional de 10 millones de euros, destinada a alimentos, atención sanitaria, agua potable y soluciones energéticas para comunidades vulnerables.
También se han registrado envíos solidarios procedentes de países como Belice y Uruguay, además de iniciativas de organizaciones humanitarias y comunidades de cubanos residentes en el exterior.
Estas contribuciones tienen diferentes modalidades: algunas son donaciones gubernamentales directas, otras proceden de campañas ciudadanas y varias se canalizan mediante organismos internacionales. No todas constituyen ayudas financieras entregadas directamente al Gobierno cubano.
Una crisis que trasciende las diferencias políticas
Las dificultades que atraviesa Cuba tienen consecuencias directas sobre la vida cotidiana de millones de personas, especialmente en el acceso a alimentos, electricidad, transporte, medicamentos y servicios de salud.
La asistencia internacional ofrece alivio en sectores específicos, pero no sustituye las transformaciones económicas, la recuperación de infraestructura ni las soluciones sostenidas que requiere el país.
La cooperación de China, México, Rusia, Vietnam, España y otros actores internacionales evidencia que, pese a las tensiones diplomáticas y las diferencias entre gobiernos, continúa existiendo una red de apoyo humanitario hacia la población cubana.
Mientras persista el bloqueo estadounidense y continúen las dificultades internas de producción y abastecimiento, la situación de Cuba seguirá planteando una cuestión de alcance internacional: cómo garantizar que las diferencias políticas entre Estados no terminen profundizando las necesidades básicas de la población civil.
Periodismo Independiente con Propósito
Fuentes consultadas:
Agencia EFE: informaciones del 19 y 21 de enero de 2026 sobre donaciones chinas de arroz y asistencia financiera.
Agencia EFE: despachos de agosto y septiembre de 2026 sobre sistemas fotovoltaicos donados por China.
Deutsche Welle y Bloomberg Línea: asistencia financiera china de 80 millones de dólares.
Organización de las Naciones Unidas: resolución y cobertura de la Asamblea General del 28 de octubre de 2026 sobre el bloqueo a Cuba.
Associated Press: envíos humanitarios de México y otros países durante 2026.
Reuters: suministro de petróleo ruso y situación energética cubana, abril de 2026.
Cruz Roja de Vietnam: informe de la campaña de solidaridad con Cuba, diciembre de 2025.
Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo: programas de ayuda humanitaria a Cuba durante 2026.
Comisión Europea: anuncio de asistencia humanitaria adicional de julio de 2026.


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