Por: Francisco Cartagena Méndez – El Jimagua
NotiDigitalPR
La reclamación fue presentada ante el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales por el bufete Austen Hays. Los demandantes alegaron que Grindr había incumplido las leyes británicas de privacidad mediante prácticas de manejo de datos realizadas antes de 2020. Entre la información señalada en las reclamaciones figuraban el estado de VIH, la fecha de la última prueba y el uso de profilaxis preexposición (PrEP), además de otros datos personales sensibles.
El acuerdo contempla dos pagos de £13 millones. El primero deberá realizarse antes del 31 de diciembre de 2026 y el segundo antes del 31 de marzo de 2027, según información divulgada por la propia compañía en una presentación regulatoria.
Grindr no admitió responsabilidad como parte del acuerdo y continúa disputando las alegaciones formuladas en su contra. La empresa reconoció, sin embargo, el malestar y la pérdida de confianza expresados por algunos usuarios británicos respecto a las prácticas de manejo de datos correspondientes al periodo anterior a 2020.La compañía también ha destacado que aquellas prácticas ocurrieron cuando Grindr se encontraba bajo otros propietarios y administración. Según Grindr, desde 2020 su programa de privacidad ha sido reformado con mayor atención a las necesidades particulares de la comunidad que utiliza la plataforma y con énfasis en la transparencia, el control de los usuarios y el manejo responsable de sus datos.
Las controversias relacionadas con la privacidad de Grindr anteceden al actual litigio. En 2018 se conoció que información relacionada con el estado de VIH y la fecha de la última prueba había sido compartida con proveedores externos de análisis de datos. Posteriormente, la compañía anunció que dejaría de compartir esa información mediante aquellos mecanismos.El caso adquiere una dimensión particular debido a la naturaleza de la información involucrada. Datos relacionados con la salud, la vida sexual y la orientación sexual reciben protecciones especiales dentro de la legislación británica sobre protección de datos, precisamente por las consecuencias que puede generar su utilización o divulgación inadecuada.
Para las comunidades LGBTTIQ+, la discusión trasciende la seguridad tecnológica de una aplicación. Plataformas como Grindr pueden concentrar información íntimamente vinculada con la salud, la sexualidad y la identidad de sus usuarios. La controversia coloca nuevamente en primer plano la responsabilidad que tienen las empresas que administran estos espacios de proteger información sensible y preservar la confianza de comunidades que históricamente han enfrentado discrimen, estigma y vulneraciones a su privacidad.




Si fallaron y compartieron info privada, que paguen
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