Por: NotiDigitalPR
SAN JUAN, Puerto Rico — Puerto Rico inició octubre enfrentando una nueva presión sobre el costo de vida y la actividad económica luego de que entrara en vigor un aumento de 18.5% en la factura eléctrica para un cliente residencial típico, llevando la tarifa a niveles récord mientras ciudadanos, comerciantes y representantes del sector hospitalario advierten sobre las consecuencias del incremento.
El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) aprobó un ajuste neto de aproximadamente 5.28 centavos por kilovatio-hora (kWh) en los cargos relacionados con combustible y compra de energía para el trimestre de octubre a diciembre de 2026. Para un cliente residencial no subsidiado que consume 800 kWh mensuales, la factura utilizada como ejemplo por el regulador aumenta de $228.59 a $270.86: $42.27 adicionales cada mes.
El impacto aumenta según el tipo de consumidor. Un pequeño comercio o industria con un consumo mensual de 1,200 kWh enfrentaría un incremento de aproximadamente 17.1%, equivalente a $63.42 adicionales. Para clientes comerciales o industriales medianos, el ejemplo del NEPR representa unos $4,851 adicionales mensuales, mientras que grandes consumidores podrían enfrentar aumentos de 19.7%, equivalentes a más de $29,000 adicionales en el ejemplo utilizado por el organismo regulador. La nueva tarifa residencial ronda los 33.86 centavos por kWh, superando el nivel registrado en 2022 y colocándose muy por encima del promedio de Estados Unidos continental. Associated Press informó este 2 de octubre que el promedio estadounidense ronda los 18.3 centavos por kWh.
La preocupación se ha extendido al sector comercial. Telemundo Puerto Rico recoge advertencias de comerciantes que califican el nuevo precio de la electricidad como “letal” y anticipan posibles cierres ante unos costos energéticos que se suman a otras presiones operacionales. Ciudadanos entrevistados por otros medios también han expresado que tendrán que realizar sacrificios para absorber el nuevo gasto mensual.
El sector de la salud también encendió las alarmas. La Asociación de Hospitales de Puerto Rico advirtió sobre un impacto “nefasto” del aumento, destacando que los hospitales son instalaciones de uso intensivo de electricidad. El incremento adquiere particular importancia para instituciones que necesitan mantener continuamente equipos médicos, sistemas de climatización y otras operaciones esenciales.
¿Por qué aumentó la factura?
El ajuste responde principalmente a los costos de combustible y compra de energía. El NEPR aprobó la mayor parte del aumento solicitado, aunque rechazó trasladar automáticamente determinados costos a los consumidores. En su resolución del 30 de septiembre, el organismo sostuvo que los gastos de combustible deben examinarse antes de cargarlos a los abonados.
La determinación también abrió otro frente: el propio Negociado ordenó investigaciones sobre costos asociados al sistema eléctrico. Entre ellos figuran aproximadamente $19.17 millones pagados durante junio y julio por gas solicitado en exceso para las unidades 5 y 6 de la Central San Juan. El regulador también ordenó retener dentro del sistema cantidades relacionadas con posibles descuentos en pagos a New Fortress Energy, comenzando con $17.6 millones, mientras se auditan costos, entregas, créditos y pagos.
La dependencia de combustibles fósiles continúa siendo un factor determinante. Según AP, datos correspondientes a 2024 situaban en apenas alrededor de 1% la participación de fuentes renovables en la generación eléctrica de Puerto Rico. A ello se añaden problemas de generación, interrupciones en el suministro de gas natural y el uso de combustibles más costosos.
El aumento llega, además, mientras persisten las interrupciones del servicio eléctrico. En semanas recientes, Puerto Rico ha experimentado averías significativas, incluida una falla que dejó a más de 200,000 clientes sin electricidad, profundizando el malestar ante el incremento del costo de un servicio que continúa enfrentando problemas de confiabilidad.
La combinación de una tarifa récord, aumentos de hasta 19.7% para determinados consumidores y advertencias desde sectores esenciales como el comercio y la salud coloca nuevamente el costo y la estabilidad del sistema eléctrico en el centro de la discusión pública puertorriqueña.
La nueva tarifa permanecerá vigente, en principio, hasta el 31 de diciembre de 2026, cuando corresponderá un nuevo ajuste trimestral.


Ya esto es una buso permitido por el gobierno corrupto de Jenniffer González
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